viernes, junio 20, 2008

De Antonio Gamoneda

En las iglesias y en las clínicas

vi columnas de luz y uñas de acero

y resistí asido a las manos de mi madre.


Ahora

aparto crespones y cánulas hipodérmicas:

busco las manos de mi madre en los armarios llenos de sombra.

Gamoneda, Antonio (2003) Arden las pérdidas. Barcelona: Tusquets Editores.

1 Comments:

Anonymous Luis said...

Es bueno. Relata la pérdida con cierta desnudez y sobre todo con sencillez. Me gusta.

2:19 AM  

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